EL ORO LÍQUIDO DE MARRUECOS

El Argán se obtiene de los frutos de un árbol endémico, es decir, que solo crece en el sur de Marruecos, denominado Argania Spinosa.

Los frutos de este árbol tan mágico contienen unas semillas alargadas de las que se obtiene un aceite muy preciado. La producción media anual de frutos es de 8 kg por árbol. El fruto tarda un año en madurar y cae en Julio, cuando ya está seco y de color negro. Estas semillas son recogidas y prensadas para obtener el valioso Aceite de Argán (el cual se vende por un precio 10 veces superior al del aceite de oliva).  Como ocurre en todos los procesos de prensado de semillas oleaginosas el mejor producto se obtiene a través del primer prensado, el prensado en frío, aquel que extrae el mayor valor del aceites con sus mejores principios activos y esencias.

Es el prensado rústico y tradicional fiel a los principios de desarrollo sostenible el que respeta las prácticas artesanales.

Este árbol tan preciado constituye la segunda reserva forestal del país y puede vivir hasta 200 años. 

Es libre y salvaje, nace donde quiere bajo formas insólitas.  Es a veces sensible, fuerte y su tenacidad suscita respeto por la excepcional energía que emana.  

El árbol de argán tiene una vitalidad extrema que le permite vivir en esta región del globo donde el terreno es semiárido, donde las lluvias escasean y las extremas temperaturas no lo desalientan. 

El Aceite de Argán es uno de los aceites más caros del mundo, y se vende en Marruecos como un artículo de lujo. Su precio refleja el trabajo necesario para su obtención.